lunes, 28 de noviembre de 2011
Como ejemplo se me ocurre: EL LEÓN AMIGO Un día un bravo león se encontraba herido por escapar a un cazador, y un mono se burlaba de él, aprovechando que no podía atacarlo. Una semana después el león ya se había recuperado y ve al mono, éste se asusta y le pide disculpas, entonces el león le contesta: No me pidas disculpas, dame las gracias, porque acabo de ahuyentar al cazador que tenías detrás tuyo. Me vio a mí cerca tuyo y desapareció entre los árboles. Es decir que para escribir una buena historia corta no se necesitan 500 palabras, sólo un argumento interesante y un uso reducido de lengua y gramática para su expresión. Las experiencias en este sentido siempre son positivas ya que los alumnos sienten que han logrado ‘algo’, su propia historia corta, que en muchos casos son muy buenas, se utiliza en distintas etapas de producción. Lo importante de estas actividades es que el alumno se enfrenta ante una tarea que no es fácil pero al mismo tiempo no se siente presionado por la cantidad sino por la calidad de su producción, al mismo tiempo, al tener que escribir pocas palabras, es probable que no se cometan muchos errores lo cual también redunda en una mayor satisfacción personal. Para tener en cuenta como variación en nuestras clases de producción escrita para enfocarnos en la creatividad y la lengua. Es importante no olvidarse de la etapa de reflexión sobre el mensaje de las historias, sin la cual la actividad no estaría completa. En estos ejemplos, Sharik tiene el mensaje de la importancia de la libertad sobre lo material; el mosquito es puesto en su lugar por el toro quien dice que ni siquiera lo siente y el león una vez curado da muestras de su soberbia al indicar que el cazador de monos huyó por su causa.
La poesía (del griego ποίησις 'creación' < ποιέω 'crear') es un género literario. También es encuadrable como una «modalidad textual» (esto es, como un tipo de texto).1 Es frecuente, en la actualidad, utilizar el término «poesía» como sinónimo de «poesía lírica» o de «lírica», aunque, desde un punto de vista histórico y cultural, esta es un subgénero o subtipo de la poesíaEvolución histórica del término y el concepto Grecia Originalmente en las primeras reflexiones occidentales sobre la literatura, las de Platón, la palabra griega correspondiente a «poesía» abarcaba el concepto actual de literatura. El término «poiesis» significaba «hacer», en un sentido técnico, y se refería a todo trabajo artesanal, incluido el que realizaba un artista. Consecuentemente, era un término que aludía a la actividad creativa en tanto actividad que otorga existencia a algo que hasta entonces no la tenía.2 Aplicado a la literatura, se refería al arte creativo que utilizaba el lenguaje. La poesía griega se caracterizaba por que se trataba de una comunicación no destinada a la lectura, sino a la representación ante un auditorio realizada por un individuo o un coro con acompañamiento de un instrumento musical.3 En su obra La República, Platón establece tres tipos de «poesía» o subgéneros: la poesía imitativa, la poesía no imitativa y la épica. Dado que la reflexión literaria de Platón se halla en el interior de otra mucho más amplia de dimensiones metafísicas, el criterio que usa el filósofo griego para establecer esta triple distinción no es literario, sino filosófico. Platón, en primer lugar, describe la creación dramática, el teatro, como «poesía imitativa» en tanto que el autor no habla en nombre propio, sino que hace hablar a los demás; describe, por su parte, como «poesía no imitativa» a aquella obra donde el autor sí habla en nombre propio, aludiendo en concreto al ditirambo, una composición religiosa en honor de Dionisos; por último, establece un tercer tipo de poesía en el que la voz del autor se mezclaría con la de los demás, los personajes, y ahí es donde sitúa a la épica.4 De esta primera clasificación platónica, se desprende el origen de la vinculación del género poético con la característica enunciativa de la presencia de la voz del autor. Nótese, por lo demás, que el uso del verso no es en estos momentos relevante, por cuanto la literatura antigua se componía siempre en verso (incluido el teatro). Como se ha señalado, Platón trata la literatura en el contexto de su tratamiento de determinados problemas filosóficos. Será Aristóteles quien, por primera vez, afrontaría la elaboración de una teoría literaria independiente. La obra clave es su Poética (c. 334 a. C.), esto es, su obra sobre la poesía. Aristóteles introduce, en primer lugar, un elemento novedoso en la descripción de la poesía, al tener en cuenta que, al lado del lenguaje (el «medio de imitación» característico de la poesía), en determinadas formas de esta se pueden utilizar, además, otros medios como la armonía y el ritmo. Así, en los géneros dramáticos, la poesía mélica y los ditirambos. Y, en segundo lugar, cuando reflexiona sobre la forma de imitación, distingue entre narración pura o en nombre propio (ditirambo) y narración alternada (épica), llegando a una divisón similar a la que había establecido Platón.5 Roma Es una de las manifestaciones artísticas más antiguas. La poesía se vale de diversos artificios o procedimientos: a nivel fónico-fonológico, como el sonido; semántico y sintáctico, como el ritmo; o del encabalgamiento de las palabras, así como de la amplitud de significado del lenguaje. Para algunos autores modernos, la poesía se verifica en el encuentro con cada lector, que otorga nuevos sentidos al texto escrito. De antiguo, la poesía es también considerada por muchos autores una realidad espiritual que está más allá del arte; según esta concepción, la calidad de lo poético trascendería el ámbito de la lengua y del lenguaje. Para el común, la poesía es una forma de expresar emociones, sentimientos, ideas y construcciones de la imaginación. Aunque antiguamente, tanto el drama como la épica y la lírica se escribían en versos medidos, el término poesía se relaciona habitualmente con la lírica, que, de acuerdo con la Poética de Aristóteles, es el género en el que el autor expresa sus sentimientos y visiones personales. En un sentido más extenso, se dice que tienen «poesía» situaciones y objetos que inspiran sensaciones arrobadoras o misteriosas, ensoñación o ideas de belleza y perfección. Tradicionalmente referida a la pasión amorosa, la lírica en general, y especialmente la contemporánea, ha abordado tanto cuestiones sentimentales como filosóficas, metafísicas y sociales. Sin especificidad temática, la poesía moderna se define por su capacidad de síntesis y de asociación. Su principal herramienta es la metáfora; es decir, la expresión que contiene implícita una comparación entre términos que naturalmente se sugieren unos a los otros, o entre los que el poeta encuentra sutiles afinidades. Algunos autores modernos han diferenciado metáfora de imagen, palabras que la retórica tradicional emparenta. Para esos autores, la imagen es la construcción de una nueva realidad semántica mediante significados que en conjunto sugieren un sentido unívoco y a la vez distinto y extraño. Historia La tablilla sobre el diluvio de la epopeya de Gilgamesh, escrita en acadio. Hay testimonios de lenguaje escrito (oli) en forma de poesía en jeroglíficos egipcios de 25 siglos antes de Cristo. Se trata de cantos de labor y religiosos. El Poema de Gilgamesh, obra épica de los sumerios, fue escrito con caracteres cuneiformes y sobre tablas de arcilla unos 2000 años antes de Cristo. Los cantos de La Ilíada y La Odisea, cuya composición se atribuye a Homero, datan de ocho siglos antes de la era cristiana. Los Veda, libros sagrados del hinduismo, también contienen himnos y su última versión se calcula fue redactada en el siglo III a. C. Por estos y otros textos antiguos se supone justificadamente que los pueblos componían cantos que eran trasmitidos oralmente. Algunos acompañaban los trabajos, otros eran para invocar a las divinidades o celebrarlas y otros para narrar los hechos heroicos de la comunidad. Los cantos homéricos hablan de episodios muy anteriores a Homero y su estructura permite deducir que circulaban de boca en boca y que eran cantados con acompañamiento de instrumentos musicales. Homero menciona en su obra la figura del aedo (cantor), que narraba sucesos en verso al compás de la lira. El ritmo de los cantos no sólo tenía la finalidad de agradar al oído, sino que permitía recordar los textos con mayor facilidad. La poesía lírica tuvo expresiones destacadas en la antigua Grecia. El primer poeta que escogió sus motivos en la vida cotidiana, en el período posterior a la vida de Homero, fue Hesíodo, con su obra Los trabajos y los días. A unos 600 años antes de Cristo se remonta la poesía de Safo, poeta nacida en la isla de Lesbos, autora de odas celebratorias y canciones nupciales (epitalamios), de las que se conservan fragmentos. Anacreonte, nacido un siglo después, escribió breves piezas, en general dedicadas a celebrar el vino y la juventud, de las que sobrevivieron unas pocas. Calino de Éfeso y Arquíloco de Paros crearon el género elegíaco, para cantar a los difuntos. Arquíloco fue el primero en utilizar el verso yámbico (construido con «pies» de una sílaba corta y otra larga). También escribió sátiras. En el siglo V a. C. alcanzó su cima la lírica coral, con Píndaro. Se trataba de canciones destinadas a los vencedores de los juegos olímpicos. Roma creó su poesía basándose en los griegos. La Eneida, de Virgilio, se considera la primera obra maestra de la literatura latina, y fue escrita pocos años antes de la era cristiana, al modo de los cantos épicos griegos, para narrar las peripecias de Eneas, sobreviviente de la guerra de Troya, hasta que llega a Italia. La edad de oro de la poesía latina es la de Lucrecio y Catulo, nacidos en el siglo I a. C., y de Horacio (maestro de la oda), Propercio y Ovidio. Catulo dedicó toda su poesía a una amada a la que llamaba Lesbia. Sus poemas de amor, directos, simples e intensos, admiraron a los poetas de todos los tiempos.
El cine (abreviatura de cinematógrafo o cinematografía), es la técnica de proyectar fotogramas de forma rápida y sucesiva para crear la impresión de movimiento, mostrando algún vídeo (o película, o film, o filme). La palabra cine designa también las salas o teatros en los cuales se proyectan las películas. Etimológicamente, la palabra cinematografía fue un neologismo creado a finales del siglo XIX compuesto a partir de dos palabras griegas. Por un lado κινή (kiné), que significa "movimiento" (ver, entre otras, "cinético", "cinética", "kinesis", "cineteca"); y por otro de γραφóς (grafós). Con ello se intentaba definir el concepto de "imagen en movimiento". Como forma de narrar historias o acontecimientos, el cine es un arte, y comúnmente, considerando las seis artes del mundo clásico, se lo denomina séptimo arte. No obstante, debido a la diversidad de películas y a la libertad de creación, es difícil definir lo que es el cine hoy. Sin embargo, las creaciones cinematográficas que se ocupan de la narrativa, montaje, guionismo, y que en la mayoría de los casos consideran al director como el verdadero autor, son consideradas manifestaciones artísticas, o cine arte (cine de arte). Por otra parte, a la creación documental o periodística se la clasifica según su género. A pesar de esto, y por la participación en documentales y filmes periodísticos de personal con visión propia, única y posiblemente artística (directores, fotógrafos y camarógrafos, entre otros), es muy difícil delimitar la calidad artística de una producción cinematográfica. La industria cinematográfica se ha convertido en un negocio importante en lugares como Hollywood y Bombay (conocido como "Bollywood"; un vocabulario básico de términos relacionados con el cine asiático)La historia del cine comienza el 28 de diciembre de 1895, fecha en la que los hermanos Lumière proyectaron públicamente la salida de obreros de una fábrica francesa en Lyon, la demolición de un muro, la llegada de un tren y un barco saliendo del puerto. El éxito de este invento fue inmediato, no solo en Francia, sino también en toda Europa y América del Norte. En un año los hermanos Lumière creaban más de 500 películas, marcadas por la ausencia de actores y los decorados naturales, la brevedad, la ausencia de montaje y la posición fija de la cámara. Pero los espectadores acabaron aburriéndose por lo monótono de las tomas. Y fue George Méliès quien profundizó por primera vez en el hecho de contar historias ficticias y quien comenzó a desarrollar las nuevas técnicas cinematográficas, sobre todo en 1902 con "Viaje a la luna" y en 1904 con "Viaje a través de lo imposible", aplicando la técnica teatral ante la cámara y creando los primeros efectos especiales y la ciencia-ficción filmada. A partir de entonces la cinematografía no hizo más que mejorar y surgieron grandes directores como Ernst Lubitsch, Alfred Hitchcock, Fritz Lang, o Charles Chaplin que mantuvieron en constante evolución la técnica hasta que en 1927 se estrena la primera película con sonido El cantante de jazz, a partir de la cual el cine tal y como se conocía dejo de existir y se impusieron guiones más complejos que se alejaban de los estereotipados personajes que la época muda había creado. Fue en ese mismo año 1927 cuando la Paramount Pictures crea la técnica cinematográfica conocida como doblaje. Al cabo de los años la técnica permitió la incorporación del color, llegando en 1935 con "La feria de las vanidades" de Rouben Mamoulian, aunque artísticamente consiguió su máxima plenitud en 1939 con "Lo que el viento se llevó". El color tardó más en ser adoptado por el cine. El público era relativamente indiferente a la fotografía en color opuestamente al blanco y negro. Pero al mejorar los procesos de registro del color y disminuir los costes frente al blanco y negro, más películas se filmaron en color. Asegurando su lugar en sucesión al cine clásico como por su proximidad al postmodernismo..
El término música clásica aparece por primera vez en el Oxford English Dictionary en 1836 y señala las composiciones europeas más destacadas del siglo anterior.1 Es el nombre habitual de la música culta, académica, docta y otros. En la historia de la música y la musicología, es la música del clasicismo o período clásico (1750-1820); pero en sentido popular y de mucha aceptación en medio escrito, así lo recoge la RAE, es la música de tradición culta; sus primeras luces en Europa se sitúan aproximadamente en 1450. Existe una expresión que abarca casi todos los períodos para definir su época de mayor esplendor: período de la práctica común. Hacia 1950 la composición culta (cierta complejidad en notación e instrumentación) comienza a situarse mayormente fuera de la tradición anterior, mediante la composición radicalmente atonal y disonante y otras tendencias opuestas.Orígenes La música clásica surgió tomando elementos de otras tradiciones musicales: la música de la Antigua Grecia, la música de la Antigua Roma (sobre todo por sus contribuciones teóricas) y la música de la Iglesia católica (principalmente el canto gregoriano). Los hitos que definieron su rumbo, sin embargo, fue el descubrimiento y posterior desarrollo de la polifonía, así como el posterior desarrollo de la armonía, la revolución musical conocida como el Ars nova y la evolución de la notación musical, además del estudio de la estética musical. Con la era de los descubrimientos que comenzó en el siglo XV y posterior colonialismo, la música clásica llegó a otros continentes y sufrió una síntesis con las tradiciones musicales de los nuevos territorios. Encontramos expresiones de la música clásica en Estados Unidos (p.ej. Charles Ives), Latinoamérica (p.ej. Alberto Ginastera, Heitor Villa-Lobos, José Ángel Montero), Asia (p.ej. Tōru Takemitsu, Tan Dun), África y Oceanía, pero que están conectadas a la música clásica de tradición europea.
La voz ópera (del italiano opera, "obra musical") designa, desde aproximadaDescripción La ópera tradicional se basa en distintas modalidades de canto: recitativo, arioso (entre el recitativo y el aria) y aria. También se cantan dúos, tríos, cuartetos. Todas éstas, en ocasiones, pueden aparecer combinadas con coro. A partir de mediados del siglo XIX, estas formas comienzan a abandonarse, y surgen formas cada vez más libres. A diferencia del oratorio, la ópera es una obra destinada a ser representada. Varios géneros de teatro musical están estrechamente relacionados con la ópera, como son la zarzuela española, el Singspiel alemán, la Opereta vienesa, la Opéra-comique francesa y el Musical inglés y estadounidense. Cada una de estas variantes del teatro musical tiene sus características propias, sin que tales les sean privativas y, en no pocas ocasiones, provocando que las fronteras entre tales géneros no sean claras. En la ópera, como en varios otros géneros del teatro musical, se une : la música (orquesta, solistas, coro y director); la poesía (por medio del libreto); decime naatu las artes escénicas, en especial la actuación, el ballet y la danza; las artes escenográficas (pintura, artes plásticas, decoración, arquitectura); la iluminación y otros efectos escénicos; el maquillaje y los vestuarios. La ópera se suele diferenciar de los otros géneros de teatro musical aceptándose que, a diferencia de ellos, la ópera es una representación completamente acompañada por música. La historia del género demuestra que tal afirmación no es correcta. Si bien la ópera se diferencia del teatro recitado por la extraordinaria participación de la música en su constitución, ya desde el barroco se conocían formas limítrofes como la Mascarada, la Ópera de baladas, la Zarzuela y el Singspiel que se confunden en no pocos casos con la ópera. Así, los Singspiele de Wolfgang Amadeus Mozart se consideran óperas al igual que las zarzuelas de José de Nebra, mientras que Die Dreigroschenoper (la Ópera de los tres centavos) de Kurt Weill está, en realidad, mucho más próxima al teatro recitado que a la ópera. Finalmente, hay otros géneros próximos a la ópera como lo son las ópera-ballet del barroco francés y algunas obras neoclasicistas del siglo XX como, por ejemplo, algunas obras de Igor Stravinsky. No obstante, en estas obras la parte principal expresiva recae en la danza mientras que el canto es relegado a un papel secundario. Al respecto de la diferencia entre la ópera y la Zarzuela, la Opereta, el Singspiel y el Musical inglés y estadounidense, la delimitación nace de una diferencia formal. Estos géneros se caracterizan por estar estructurados en números musicales cerrados que van intercalados en una representación recitada, mientras que se acepta que la ópera es dominada por la música y la cantidad de texto recitado es menor o nulo, y tiene acompañamiento musical. Las diferencias: Las diferentes subclasificaciones de la ópera nacen, tanto por cambios en la concepción del libreto y, por consecuencia, en los cambios de función de la música escrita para tal libreto. De tal modo, es posible establecer diferentes subgéneros de ópera que se clasifican, desde el punto de vista de la función del libreto, desde el dramma per musica hasta la ópera literaria, y, con respecto a la función de la música, desde la ópera de números musicales hasta la ópera de música continua. En la historia de la ópera es recurrente que los cambios en la función del libreto determinan, luego, los cambios de la función de la música dentro del género. [editar]Géneros de ópera Los diferentes géneros de ópera existentes son resultado de diferentes tipos de libretos y resoluciones musicales diversas dadas a las proposiciones libretísticas según la época, el tema de la obra y la intención de los poetas y compositores correspondientes. No obstante puede establecerse, de modo muy general, un desarrollo que va desde un inicio muy poco sistematizado, pasando por la ópera de números musicales y diferentes formas mixtas hasta la ópera de flujo melódico constante y la ópera literaria. [editar]El Dramma per musica Término usualmente utilizado para denominar a la opera italiana seria del siglo XVII. Fue una moderna y renovadora forma de teatro que presentaba una uniforme y artística promulgación dramática de historias humanas expresadas por la voz y acompañada por una orquesta sinfonica y armónica. [editar]La ópera literaria Término aplicado a aquellas obras que utilizan como libreto una obra de teatro aplicando sólo cambios mínimos. Ejemplos conocidos son Salomé, de Oscar Wilde con música de Richard Strauss o Pelléas et Mélisande de Maurice Maeterlinck con música de Claude Debussy. [editar]La ópera de números musicales Desde el Barroco hasta el Romanticismo, la ópera se caracteriza por ser una concatenación de números musicales diferentes, completos en sí y unidos entre sí por recitativos. Las obras donde los números musicales están divididos entre sí por diálogos recitados sin acompañamiento de ninguna especie se han clasificado, a partir del idioma original del libreto en diversos subgéneros. Históricamente, el primero en surgir fue la zarzuela en España y casi 150 años después surgieron el Singspiel alemán, la Opèra-Comique francesa, la opereta vienesa y el musical inglés y estadounidense. Todos estos subgéneros son, en rigor, subclasificaciones regionales de la ópera de números musicales. Los elementos musicales del tipo de ópera de números musicales se clasifican según sean partes orquestales o cantadas. En las partes orquestales es posible identificar los siguientes números: Obertura, número musical con el que se inicia la obra. Según sus características puede ser considerada en estilo "italiano" o "sinfonía", si está constituida por varios movimientos. También puede recapitular material temático luego utilizado durante el resto de la ópera. Como ejemplo de este tipo recuérdese la obertura de Tannhäuser de Wagner o de Hänsel und Gretel de Engelbert Humperdinck. La obertura puede también proponer un resumen de la acción de la ópera. Como ejemplo de este tipo recuérdese la obertura de El cazador furtivo de Carl Maria von Weber. En no pocas ocasiones las oberturas se conectan directamente con el inicio de la trama del primer acto. En tales casos, se ha escrito un final orquestal para poder tocar las oberturas de modo independiente en la sala de concierto. Como ejemplo de este caso, recuérdese la obertura de Don Giovanni de Wolfgang Amadeus Mozart. Preludio, forma de obertura desarrollada a partir de los dramas musicales de Wagner. Los preludios se caracterizan por no seguir una de las formas musicales fijas establecidas en siglos anteriores para la obertura y ser una pieza orquestal libre. Como ejemplo de este tipo, recuérdese los preludios de Lohengrin o de Tristan und Isolde de Wagner, de Die Gezeichneten de Franz Schreker o Palestrina. Intermedios (intermezzo), piezas orquestales ejecutadas, en la mayoría de los casos, entre dos actos diferentes, aunque también se da el caso de intermedios que se ejecutan entre dos escenas diferentes de un mismo acto y que sirven para dar tiempo de cambiar la escenografía. Como ejemplo, recuérdese los correspondientes de la ópera Peter Grimes de Benjamin Britten o los de La hija de Rapaccini de Daniel Catán. [editar]La ópera de flujo musical continuo Durante el siglo XIX, los compositores dejaron de cultivar la estricta secuencia de diálogos, recitativos y números musicales cerrados. Hacia 1825 se dejó de utilizar el recitativo secco (sin acompañamiento) utilizándose, en su lugar, inicialmente en la ópera italiana, el principio de la "escena y aria", el cual empleó Verdi para estructurar los actos de sus óperas. Richard Wagner desarrolló a mediados del siglo XIX una forma con la cual prescindió completamente del uso de números musicales y en la cual, el libreto y la música se conjugan en una unidad sinfónica. Se propone utilizar un flujo musical continuo y se prescinde de números musicales, los cuales fragmentaban la estructura de los actos. Tal flujo musical continuo conlleva, también, evitar repeticiones en el texto, como eran usuales en la ópera italiana. La renuncia a la repetición del texto ensayó acercarse a un principio aristotélico de verosimilitud. Para subrayar la importancia del libreto, el principio de verosimilitud y el uso del flujo musical constante, Richard Wagner deja de designar sus obras con la voz "ópera" para llamarlas "drama musical". Para su Tristan und Isolde utiliza la designación "Handlung in Musik" (Acción dramática para música), lo cual está emparentado con designaciones como "favola in musica" o "dramma per musica" de los primeros libretos italianos de Giovanni Francesco Busenello o Giovanni Faustini y otros puestos en música por compositores como Claudio Monteverdi, Francesco Cavalli y Antonio Cesti. Representa un esfuerzo por subrayar la importancia del drama, en contraposición a la preponderancia que tenía la presencia del cantante solista en la ópera italiana (considérese las obras de Rossini, Donizetti, Bellini, Mercadante) y la cual llevó, especialmente durante el período del Bel-Canto, a una completa falta de calidad en el texto y en la música. El modelo de ópera de flujo musical continuo se impuso al final del siglo XIX también en Francia (considérense las óperas de Jules Massenet), en Italia (por ejemplo con Giacomo Puccini), España (por ejemplo las óperas de Felipe Pedrell). La ópera estructurada bajo el principio del flujo musical continuo se mantuvo durante todo el siglo XX (recuérdese las obras de Claude Debussy, Paul Dukas, Karol Szymanowski, Carlos Chávez, Heitor Villa-Lobos y Alberto Ginastera), aunque algunos compositores como Zoltán Kodály, Ígor Stravinsky y más recientemente Federico Ibarra han vuelto a escribir óperas basadas en el principio de números musicales. [editar]Historia [editar]Orígenes Artículo principal: Orígenes de la ópera Claudio Monteverdi La palabra opera significa "obras" en italiano (es el plural de opus, del Latín, que significa "obra" o "labor") sugiriendo que combina las artes del canto coral y solista, declamación, actuación y danza en un espectáculo escénico. Algunos autores señalan como precursores formales de la ópera a la tragedia griega, a los cantos carnavalescos italianos del siglo XIV (la mascerata italiana) y a los intermedios del siglo XV (pequeñas piezas musicales que se insertaban durante las representaciones teatrales).2 Dafne de Jacopo Peri fue la primera composición considerada ópera, tal como la entendemos hoy. Fue escrita alrededor de 1597, bajo la gran inspiración de un círculo elitista de literatos humanistas florentinos, conocidos como la "Camerata de' Bardi" o "Camerata Florentina". Significantemente, Dafne fue un intento de revivir la tragedia griega clásica, parte del más amplio revivir de las características de la antigüedad, propio del Renacimiento. Los miembros de la Camerata consideraban que las partes corales de las tragedias griegas fueron originalmente cantadas, y posiblemente el texto entero de todos los roles; la ópera entonces fue concebida como una manera de "restaurar" esta situación. Dafne se halla perdida. Una obra posterior de Peri, Euridice, de 1600, es la primera ópera que ha sobrevivido. El honor de ser la primera ópera que aún se presenta regularmente le corresponde a L'Orfeo de Claudio Monteverdi, compuesta para la corte de Mantua en 1607.mente el año 1650, un género de música teatral en el que una acción escénica es armonizada, cantada y tiene acompañamiento instrumental (en algunas ocasiones con pequeños adornos), donde los actores utilizan estilos poco comunes al cantar. Las presentaciones son ofrecidas típicamente en teatros de ópera, acompañados por una orquesta o una agrupación musical menor. La ópera forma parte de la tradición de la música clásica europea u occidental
La danza o el baile, es es una forma de arte en donde se utiliza el movimienClásicos Principalmente llevan movimientos y elementos armoniosos, suaves y coordinados. Estos bailes se practican desde épocas pasadas hasta hoy en día Ballet Danza Medieval, Barroca, Renacentista Danza contemporánea Ballet contemporáneo Tradicionales y folklóricos Las danzas folclóricas son danzas que por lo general pertenecen a la cultura y etnia de una región, país o comunidad y pertenecen a la cultura popular Bailes de salón Tango Charlestón Danza Árabe Baile de las Cintas Danza del Garabato Huella Diablada de Oruro Danza clásica jemer Cueca Bacchu-ber Danza griega Bharatanatyam Danza azteca Gomba Diablada puneña Lakalaka Modernos Son bailes que han sido de gran demanda en las últimas décadas, sobre todo por el público juvenil. Muchos de ellos han sido usados principalmente por cantantes como parte de su carrera en conciertos, presentaciones, espectáculos o videos musicales. Jazz Breakdance Salsa Para para Rock n' Roll Cross-body lead Pogo Perreo Moonwalk Jumpstyle Hustle Hardstep Pole dance Poppingto del cuerpo, usualmente con música, como una forma de expresión, de interacción social, con fines de entretenimiento, artísticos o religiosos. La danza, también es una forma de comunicación, ya que se usa el lenguaje no verbal entre los seres humanos, donde el bailarín o bailarina expresa sentimientos y emociones a través de sus movimientos y gestos. Se suele bailar con música, ya sea una canción, pieza musical o sonidos y que no tiene una duración específica, ya que puede durar segundos, minutos, u horas. Dentro de la danza existe la coreografía, que es el arte de crear danzas. La persona que crea una danza (es decir, coreografía), se conoce como coreógrafo. La danza puede bailarse con un número variado de bailarines, que va desde solitario, en pareja o grupos, pero el número por lo general dependerá de la danza que se va a ejecutar y también de su objetivo, y en algunos casos más estructurados, de la idea del coreógrafo.
Las tendencias literarias son las inclinaciones que muestra la literatura hacia ciertas formas o modos de expresión. Generalmente las características de la literatura en un período determinado corresponden al modo de sentir y pensar del hombre en ese momento de la historia. Las tendencias surgen, al principio, como una reacción a hechos que suceden en determinados momentos. Posteriormente influyen en la forma de escribir de los artistas de la época, por lo que reciben, también, el nombre de movimientos literarios. Un mismo escritor puede participar de las características de más de un movimiento literario, por lo cual, a veces es difícil clasificarlos dentro de una determinada escuela (tendencia o movimiento). Las tendencias literarias presentan, a lo largo de la historia, un carácter fluctuante entre dos extremos. Por ello se dice que su desarrollo tiene un carácter pendular (péndulo). MOVIMIENTOS LITERARIOS DE LOS SIGLOS XVIII, XIX Y XX Los movimientos literarios de los siglos señalados se desarrollan a partir de la existencia anterior de otras tendencias literarias tales como el clasismo y el barroco. El clasicismo se caracterizaba por el equilibrio, la sujeción a la razón y a reglas estrictas, especialmente en la poesía. Este movimiento literario intentaba conservar los elementos propios heredados de los poetas clásicos y de los escritores clásicos: Homero, Virgilio, etc. El barroco, surgido posteriormente, rompe el equilibrio propio del clasicismo, expresando un sentido de libertad en las obras de arte, con menos sujeción a normas y reglas rigurosas. 1.- El neoclacisismo Es un movimiento artístico que surge en Europa durante los inicios del siglo XVIII. Su característica principal es el intento de aplicar al arte las reglas y preceptos del clasicismo grecolatino y renacentista. El siglo XVIII fue un período considerado mediocre para las letras hispánicas, desde el punto de vista estético, aunque fue culturalmente rico por la concurrencia de distintas corrientes del pensamiento. La llegada de Felipe V de Borbón a España favoreció la influencia europeizante que daría origen al neoclasicismo. El exceso de reglas impidió el desarrollo de un arte literario de mayor sensibilidad y belleza, pero favoreció el auge de obras críticas, filosóficas y lingüísticas. Las principales características del neoclasicismo literario son: • Sujeción a reglas o preceptos. • Privilegio de la razón sobre el sentimiento. • Finalidad moral o didáctica. Dentro del movimiento neoclásico merece destacarse la comedia El sí de las niñas de Leandro Fernández de Moratín; en poesía las fábulas de Félix María Samaniego (Las moscas golosas) y Tomás Iriarte (El burro flautista), que tienen un carácter abiertamente moralizador y crítico. 2.- El romanticismo Es un fenómeno cultural que domina la primera mitad del siglo XIX, aunque en España triunfa alrededor de 1850 y en América más tardíamente. Antecedentes históricos: Los últimos años del siglo XVIII corresponden al período histórico llamado la restauración, en oposición a la gran revolución europea. Los pueblos comienzan a consolidar la idea de nación, en tanto que la nueva organización económica que nace de la llamada revolución industrial, da origen al proletariado. Las clases más pobres quedaron desprotegidas, lo que favoreció un clima revolucionario. Las ideas del liberalismo francés se extendieron pronto por toda Europa, consolidando el movimiento romántico. Las características principales del romanticismo son: • El culto al yo. • El ansia de libertad. • La angustia metafísica. • el predominio del sentimiento sobre la razón. Entre los representantes más conocidos del romanticismo se encuentran Víctor Hugo, francés (Los miserables; Nuestra Señora de París, obra conocida por el filme El jorobado de Notre Dame); Alejandro Dumas (Los tres mosqueteros; El conde de Montecristo); Gustavo Adolfo Bécquer (Rimas; Leyendas), etc. En Hispanoamérica, el romanticismo aparece entre 1845 y 1889, íntimamente ligado al costumbrismo. Entre sus representantes se encuentran Alberto Blest Gana (chileno) con su obra Martín Rivas; Jorge Isaacs (colombiano) y su novela María, etc. 3.- El realismo. Es el movimiento artístico de la segunda mitad del siglo XIX, que aparece como reacción a los excesos de la fantasía romántica. Pretende reflejar la realidad en forma objetiva. Según la temática, el realismo se expresa, a veces, a través del costumbrismo, del criollismo, del naturalismo o del mundonovismo. Antecedentes históricos Durante los últimos años del siglo XIX hubo un gran desarrollo productivo e industrial, pero también una profunda crisis económica que se conoció con el nombre de la gran depresión. La literatura muestra rechazo a los excesos del romanticismo. Surge, así el realismo. Cuando este expresa los aspectos más sórdidos de la sociedad a través de la descripción detallada del entorno, recibe el nombre de naturalismo. El naturalismo literario europeo está representado por Emil Zola (Papá Goriot) y Guy de Maupassant (El collar; etc.), entre otros. En Latinoamérica se producen grandes cambios en la estructura social, los que causan la ruptura entre las oligarquías (propietarios de la tierra). Esto produce el movimiento naturalista que abarca desde 1890 a 1935, aproximadamente. Entre los representantes naturalistas en Hispanoamérica encontramos a Rómulo Gallegos (venezolano) con su obra Doña Bárbara, entre otras. Horacio Quiroga (uruguayo) con su Cuentos de amor, de locura y de muerte, entre otras obras. Oscar Castro (chileno) y su obra Llampo de sangre. Baldomero Lillo (chileno) y su obra Subterra. Entre los autores chilenos realistas se pueden mencionar a Marta Brunet y Mariano Latorre, como también a Francisco Coloane y otros. En Latinoamérica el naturalismo se expresa a través del criollismo, el costumbrismo y el mundonovismo. a) El Criollismo literario fue un movimiento que nació con el propósito de retratar las costumbres populares, con los tipos y en el lenguaje del bajo pueblo, sobre todo del campesino. Motivó el desarrollo de la literatura regionalista, que reflejó la realidad política, humana, económica y social, de un espacio determinado y así creó una literatura original con base en los elementos naturales del continente. Entre sus exponentes figuran escritores de diferentes tendencias: el venezolano Rómulo Gallegos que escribió la novela de los llanos Doña Bárbara (1929); el colombiano José Eustaquio Rivera, con su novela de la selva La vorágine (1924); la novela gauchesca Don Segundo Sombra (1926) que escribió Ricardo Güiraldes. Incluso es posible incluir a Mariano Azuela con su novela de la revolución mexicana Los de abajo (1915). b) El costumbrismo Tendencia o género literario que se caracteriza por el retrato e interpretación de las costumbres y tipos del País. La descripción que resulta es conocida como "cuadro de costumbres" si retrata una escena típica, o "artículo de costumbres" si describe con tono humorístico y satírico algún aspecto de la vida. La novela costumbrista tuvo especial resonancia en algunos países. Así, en México, en Colombia, donde el costumbrismo penetra también en el campo de otras novelas, no específicamente costumbristas. Por ejemplo, es notorio el peso que elementos de esta naturaleza tienen en una novela sentimental como María, de Jorge Isaacs En Chile se destacan Vicente Pérez Rosales con Recuerdos del pasado; las novelas de Alberto Blest Gana, el mejor novelista hispanoamericano de su tiempo, revelan clara inclinación costumbrista. Como en Santiago, de Daniel Barros Grez también muestra claros elementos costumbristas. c) El mundonovismo, cuyo nombre viene del concepto nuevo mundo, como se llamó a América, en oposición al viejo mundo. Las características del mundonovismo son: • representación cíclica de la vida de un país. • Intenta abarcar distintos sectores de la vida nacional (campo, minas, mar) • La naturaleza –el paisaje- pasa a ser protagonista. Así lo muestra José Eustaquio Rivera (Colombia, 1888-1928) en su obra La vorágine (1924). A diferencia de Quiroga, en cuyos cuentos la naturaleza aparece despersonalizada, y de Gallegos, donde se la personifica a través de la mediación del personaje central femenino de su novela capital, en la escritura de Rivera la selva es, directamente, el personaje central del relato: sujeto de acciones tales como seducir, atraer y aniquilar, la selva se opone al intelectual Arturo Cova, principal narrador y protagonista de la historia. • Hay preferencia por la novela de la tierra. • Se adapta el lenguaje a los sectores representados. 4.- El naturalismo Es una tendencia de carácter realista que intenta mostrar la influencia del medio natural o físico. Aunque aparece también en el Renacimiento, triunfa como movimiento en Europa alrededor de 1890. Recibe fuerte influencia del positivismo, doctrina filosófica que se opone a la fe y al conocimiento intuitivo, aceptando sólo lo que es comprobable por experimentación científica. En América se mezcla con el modernismo y con el mundonovismo. 5.- El modernismo Se denomina al movimiento poético hispanoamericano, introducido en España por Rubén Darío, poeta nicaragüense. Este movimiento se desarrolla paralelamente a la generación del 98 y significó una renovación total de la poesía de habla hispana. Rubén Darío es autor de la obra Azul, publicada en 1888 en Valparaíso, considerada entonces la ciudad más culta de Chile. Otra de sus obras es Marcha triunfal, donde se destaca la musicalidad y el ritmo que el poeta logra mediante las palabras usadas en el poema. He aquí un fragmento de este poema: ¡Ya viene el cortejo! ¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines. La espada se anuncia en vivo reflejo; Ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines. Ya pasa debajo los arcos ornados de blancas Minervas y Martes, Los arcos triunfales en donde las Famas erigen sus largas trompetas, La gloria solemne de los estandartes, Llevados por manos robustas de heroicos atletas. Otro poeta modernista es Juan Ramón Jiménez, autor, entre otras obras, Primavera Amarilla. En el modernismo literario se mezclan, por una parte, el gusto por el verso perfecto y los temas exóticos y paganos y, por otra, la musicalidad y sonoridad de la palabra así como la multiplicidad métrica. La generación del 98 es el grupo literario que se consolida el año 1898, fecha en la que España pierde sus colonias de ultramar. Significó una renovación de la narrativa. Entre sus representantes se encuentran Miguel de Unamuno, una de cuyas obras más destacadas en Niebla, y Antonio Machado. La generación del 27, en cambio, fue eminentemente poética. A ella pertenecen Federico García Lorca (Muerte de Antoñito el Camborio , poema que forma parte de su obra Romancero Gitano) y Rafael Alberti, (1902-1999) Poeta y dramaturgo español, entre otros. Alba de noche oscura (Rafael Alberti) Sobre la luna inmóvil de un espejo, celebra una redonda cofradía de verdes pinos, tintos de oro viejo, la transfiguración del rey del día. La plata blanda, ayuna del reflejo, muere ya. Del cristal -lámina fría- dice la voz del vaho en agonía: -Doró mi lengua el sol, ¿de qué me quejo? La puertas del ocaso, ya cerradas, tapina de luto el campo. Negros perros, a lo que nadie sabe, ocultos, gritan. Decapitando sueños, fatigadas, sobre el túmulo alto de los cerros las estrellas del valle se marchitan. Esta generación toma su nombre del año 1927, en el cual se reúnen un grupo de escritores, amigos entre sí, los que participan en los homenajes que en esa fecha se celebran, con motivo del tercer Centenario de la muerte de don Luis de Góngora. No surgen, como muchos creían, en contra de la generación del 98. Sin embargo, hay que tener presente que la del 27 es más universalista y tiene menos preocupación directa por España que la del 98. Características de la generación del 27: • Presenta una gran tendencia al lirismo. La mayoría de los integrantes son poetas; incluso los que escriben teatro lo hacen expresando poéticamente los sentimientos de odio, amor, como sucede con Federico García Lorca. • La poesía tiene un sentido trascendental. Los escritores penetran en las realidades más profundas de la vida, tocando accidentalmente el amor o la decadencia de España. Se preocupan por el esteticismo; de ahí su interés por la poesía. • La tercera característica es la luminosidad. El pesimismo de la generación del 98 cede a la actitud más tranquila y equilibrada y por lo tanto más optimista. 6.- El expresionismo Es un movimiento que intenta reflejar la realidad a partir de lo que siente el artista. Se opone a la objetividad del realismo. Surge en Alemania, alrededor de 1910. Junto con el cubismo y el futurismo, tendrá gran influencia en los movimientos artísticos contemporáneos. Los postulados del expresionismo en el terreno de la literatura, principalmente en la novela y el teatro, son similares a los del arte expresionista y la música expresionista. Personajes y escenarios se presentan de un modo distorsionado, con la intención de producir un gran impacto emocional. En el campo de la literatura, pues, la llamada “década expresionista” denomina el periodo cumbre del movimiento; esto es, el periodo comprendido entre 1910 y 1920. La erupción de la Segunda Guerra Mundial supone una fuerte ruptura, tanto en los tonos como en los tópicos, particularmente, en el campo de la poesía expresionista. Mientras algunos autores literarios (por ejemplo, los autores futuristas) consideraron la guerra como una fuerza arrasadora y renovadora que acabaría con la sociedad burguesa, por otro lado, la imagen del conflicto cobró tintes negativos de la mano de otros muchos poetas que plasmaron los horrores de la guerra en sus obras. Y no es de extrañar, ya que muchos de ellos habían vivido, en primera línea y en sus propias carnes, la desolación de la guerra. Ningún otro movimiento hasta la fecha había apostado de igual manera por la deformidad, la enfermedad y la locura como el motivo de sus obras. Como cualquier otro movimiento de cualquier otra época, tampoco el expresionismo tiene los limites bien definidos y, por ello, su definición depende del punto de vista que se adopte. 7.- Movimientos literarios de la segunda década del siglo XX Surgen con la intención de renovar la poesía. Se conocen con los nombres de dadaísmo y a través de las palabras sin sentido pretenden aportar a esa renovación: más que la obra, es el gesto lo que interesa a los dadaístas, gesto que va más allá de los puros canales de expresión artística para manifestarse en la política, en las costumbres, en la misma sociedad, siempre que este gesto sea entendido como provocación contra el sentido común, la moral, la ley y cualquier normativa u ortodoxia. De aquí que el escándalo fuera el instrumento preferido para hacer públicas sus acciones. El dadaísmo va más allá del puro significado o la simple noción de un movimiento artístico para llegar a proponer una forma de vivir; el ultraísmo (Jorge Luis Borges) y el creacionismo (Vicente Huidobro) pretenden hacerlo a través de la imagen pura. Estos movimientos duraron muy poco tiempo ya que desembocaron en el surrealismo. 8.- El surrealismo Es un movimiento que nace públicamente en 1924, con el Manifiesto surrealista de André Breton (escritor francés). El surrealismo se basa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo y en el libre ejercicio del pensamiento: reflejar la realidad a través de los elementos inconscientes e irracionales de la mente, que el artista expresa por medio de los actos psíquicos automáticos. Entre sus representantes se considera a Jorge Luis Borges (argentino); Mª Luisa Bombal (chilena, autora de La última niebla), Julio Cortázar (argentino, autor, entre otros, del cuento Continuidad de los parques), Juan Rulfo (mejicano, autor de la novela Pedro Páramo, considerada unánimemente por la crítica una de las obras maestras de la literatura latinoamericana, y de una colección de cuentos titulada El llano en llamas). 10.- Movimientos actuales en la literatura contemporánea Antecedentes históricos de la literatura contemporánea: • Los cambios sociopolíticos que experimenta la sociedad del siglo XX, así como la profunda crisis de la humanidad a raíz de la Primera y Segunda Guerra Mundial, provocan en las artes las más variadas y encontradas respuestas. • La literatura refleja una sociedad caótica, sin sentido para el hombre, quien se siente solo y desprotegido frente a un mundo tecnológico. En la literatura del siglo XX se distinguen tres grandes generaciones, que buscan una respuesta al sentido de la existencia humana. Ellas son las siguientes. 1) La primera generación (surrealista), comprende a todos aquellos escritores que publican entre los años 1920 y 1934, aproximadamente. Se caracteriza por el hermetismo y subjetivismo de su arte. Pone gran énfasis en la estructura y técnica narrativa. Los espacios no son sino la exteriorización de la conciencia de los personajes. El lenguaje se caracteriza por el uso de las descripciones caóticas, imágenes oníricas y el monólogo interior. Pertenecen a esta generación: Jorge Luis Borges; Alejo Carpentier (cubano); Miguel Ángel Asturias (guatemalteco); Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro y Manuel Rojas (chilenos); César Vallejo (peruano) y algunas obras importantes de la generación del 27. 2) La segunda generación comprende a todos aquellos escritores cuya vigencia se extiende entre los años 1940 y 1960. Se caracteriza por cultivar, preferentemente, el realismo social. Es la llamada generación neorrealista, que la literatura como una expresión de los problemas de clase. Los personajes literarios son, generalmente, tipos sociales o héroes colectivos. Los motivos literarios representativos son: la explotación, la violencia, la corrupción, la tortura, el asesinato, por un lado; por otro, el valor, la lealtad y el sacrificio. El narrador se caracteriza por ser objetivo y discretamente conocedor de los hechos que narra. Pertenecen a esta generación: Juan Rulfo (mexicano); Julio Cortázar y Ernesto Sábato (argentinos); María Luisa Bombal, Nicanor Parra y Oscar Castro (chilenos). Se podrían agregar escritores chilenos como Volodia Teitelboim, José Miguel Varas y otros, Aunque no pertenecen al grupo de los escritores que tuvieron vigencia entre los años 40 y 60, se pueden mencionar como representantes del realismo social a los escritores chilenos Rodrigo Rojas (Jamás de rodillas), Jorge Montes (La luz entre las sombras y El 73), Rolando Carrasco (Prigué), algunas de cuyas obras son marcadamente testimoniales pues narran hechos vividos por los propios autores o por los personajes de sus obras en un período de la historia de Chile, concretamente, el período de la dictadura de los años 73 a 89. Los motivos literarios son la violencia, la tortura y el asesinato, por una parte, y el valor, la lealtad y el sacrificio, por la otra. 3) La tercera generación comprende a todos aquellos escritores nacidos entre 1920 y 1934 y cuya producción literaria se manifiesta a partir de 1950. Tiene su esplendor alrededor de 1965. Esta generación es conocida con el nombre de irrealismo o realismo mágico. Centra su preocupación en conflictos del hombre de ciudad, en temas de la decadencia de las estructuras sociales y en el realismo fantástico, que revitaliza el sentido mítico de la existencia. Pertenecen a esta generación, entre otros: Gabriel García Márquez (colombiano); Mario Vargas Llosa (peruano); Ernesto Cardenal (nicaragüense); José Donoso, Jorge Edwards, Enrique Lafourcade y Guillermo Blanco (chilenos)
Edouard Manet (1832-1883) Nació en París, Francia. Marcó una influencia importante en la pintura moderna del siglo 20 y posterior. Tomó de escuela inicial el estilo de pintura de los españoles Goya y Velázquez. En sus comienzos Manet utilizó en sus obras un realismo moderno que fue controvertido con eruditos y críticos de su época. Su cuadro "Comida sobre la hierba" (Déjeuner sur l'herbe), óleo monumental realizado sobre tela, de 208 x 264 cm., muestra una escena explícita que rompió los esquemas de la pintura francesa tradicional. Más allá de eso, Manet no pudo ser finalmente rechazado ya que empleaba un estilo innovador. Cambió la forma de aplicar los colores reduciendo la intensidad del contraste, consiguiendo una luminosidad inédita, ubicando a sus personajes reales en nuevos planos dimensionales, no vistos en la pintura del siglo 19. Si bien Manet influenció el estilo de pintar de muchos de sus amigos impresionistas, lo cierto es que también él recibió la influencia de ellos: Degas, Renoir, Pissarro, Cézanne, Monet y otros
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